Más sobre Calculín
Jorge Alberto Allega dio su testimonio hoy, desde Berna (Suiza), país donde reside. Recordó que durante su detención en el club Atlético y también en el Banco escuchó nombrar y vio a Calculín. Lo describió con los mismos rasgos que han señalado otros testigos: se trataba de un hombre de estatura media, un poco robusto, con poco cabello y anteojos de bastante aumento. Recuerda haberlo visto caminar por el centro clandestino con una cantidad de carpetas bajo el brazo, lo que lo hace deducir que era una persona que se ocupaba de inteligencia y manejaba varios casos de detenidos.
El testigo narró el primer traslado, a mediados de 1977- que vivió en el centro clandestino. Recordó como fueron llamados a formar en fila dos de sus amigos –Gustavo Groba y su novia, Graciela- junto con unas 50 personas más. “Les dijeron que los iban a llevar en un avión, que iban a ir a un campo”, contó. Al salir preguntó por ellos y supo que nunca más aparecieron. Luego, cuando fue llevado al Banco, vivió otros traslados. Durante la audiencia especificó a qué personas vio en esas oportunidades.
El segundo testigo fue Jorge Braiza, quien narró el traslado de diciembre de 1978 en el Olimpo. Él estaba detenido en el sector de incomunicados y pudo escuchar cómo los represores les decían a los que iban a ser trasladados “esto no te lo lleves porque no es necesario, esto otro tampoco”.
Sobre Calculín dijo lo siguiente: “Sí, lo escuché como uno de los represores del campo. No tuve mucha oportunidad de verlo. No era guardia, no era tipo Colores o el Turco Julián, aparentemente era de un grado superior a ellos”.
Durante la audiencia, las querellas, defensas y fiscalía desistieron varios testigos. El testigo Gilberto Rengel Ponce fue reprogramado para el jueves, 10 de mayo, cuando se reanudará el debate. Mañana viernes no hay audiencias.





