Inicio
INICIO
15 de julio de 2010

“Era un verdadero infierno”

Beatriz Aisemberg inauguró la audiencia del 15 de julio de 2010. La testigo se refirió a la desaparición de sus dos hermanos Luis Daniel y Ariel Aisemberg, ambos vistos en la ESMA. Hoy permanecen desaparecidos.

Luego declaró la periodista Miriam Lewin que fue detenida por un grupo de la fuerza aérea y mantenida totalmente aislada en una celda durante diez meses antes de ser llevada a la ESMA, donde fue obligada a trabajar en “la Pecera” haciendo traducciones de artículos periodísticos sobre Argentina en el exterior. Lewin no solo fue testigo de las condiciones de detención en la ESMA, y pudo recordar a muchos de sus compañeros de cautiverio, sino que también destacó el rol político de Massera y la campaña de desinformación desarrollada por la junta para mejorar la imagen de la Argentina en el exterior.

La testigo declaró sobre el mundial de 1978: “El día que Argentina salió campeón eran exultante. Lo consideraron como una victoria política, porque había habido una gran campaña. Nos sacaron a festejar, por avenida Maípu. Había gente gritando “los Argentinos somos derechos y humanos”. Nosotros al estar secuestrados y sabíamos (…)que aquí en Argentina si nadie se daba cuenta de los que pasaba, íbamos a tener dictadura durante 40 años mas.”. Miriam Lewin fue obligada a seguir trabajando en libertad vigilada hasta el año 1981.

Miriam contó que Scheller decía ser su responsable y que “era un centro de recuperación y que era una guerra donde había muerto lo mejor de la juventud argentina”. “Entendí que no era un centro de recuperaciones pero si un centro de trabajo esclavo, que lo que hacían era recuperar las habilidades de los secuestrados para el plan político de Massera. Massera tenía la intención de convertirse en presidente de Argentina. Habiendo muerto Perón en el 74, la intención era convertirse en el presidente argentino, y usar la materia gris de los secuestrados para promover esta candidatura” explicó la testigo. Además, gregó que, “mientras estábamos allí trabajando y se pretendía que era un centro de recuperación y rehabilitación se sucedían los secuestros que se producían a cualquier hora del día. Al sótano nos bajaban encapuchados por la escalera donde nos cruzábamos con otras personas. Una vez pude ver una sotana mientras bajaba. Abajo nos hacían cerrar las puertas y se escuchaban sesión interrogación bajo tortura. Era un verdadero infierno. Después de la tortura, los secuestrados eran llevados a Capucha. Gracias a tolerancia algunos de los guardias, a veces nosotros nos acercábamos y tomábamos contactos con los recién secuestrados que terminaban en general en los traslados.”

“A pesar de gritos de dolor teníamos que fingir que no pasaba nada. Porque cualquier simpatía con el que era torturado era interpretado en un gesto que no estábamos en proceso de recuperación”.

Miriam Lewin también se refirrió a la presencia de mujeres embarazadas en la ESMA y recuerda haber visto a Juan Cabandié en los brazos de su madre, recién nacido, en la ESMA.

Miriam evocó también la persecución judicial de la que fue victima cuando regresó a Argentina en 1985 y empezó a declarar en las causas abiertas por las violaciones de derechos humanos cometidas durante la dictadura. Al final, fue sobreseída.

Las audiencias siguen el viernes 16 de julio a las 10h.

Dejar un comentario