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Archivo julio 16th, 2010


16 de julio de 2010

“Los 15 encapuchados”

Tres sobrevivientes de la ESMA declararon este viernes 16 de julio.

Héctor Piccini, secuestrado a fines de agosto de 1979, junto a su mujer Norma Cozzi, mantenidos en cautiverio en la ESMA varios meses. Ambos ya habían declarado en la causa 13.
Héctor Piccini empezó su relato describiendo el secuestro del que participó el imputado Donda bajo el pseudónimo de Jéronimo y otras diez personas más, armadas y vestidas de civil. Héctor y su mujer fueron llevados a la ESMA donde los interrogaron bajo tortura y luego fueron llevados a Capucha. Ahí conocieron a otros detenidos encapuchados, esposados y engrillados como ellos. El testigo dio una descripción del lugar explicando también que la “alimentación de los primeros meses antes de pasar (al sector) “Cuatro”, era a la mañana un mate cocido con un pan, una naranja y un sándwich de churrasco frio o crudo, como no había calcio en la dieta se les caían los dientes. A mí y a Fernando Brodsky se nos cayó un diente. Cuando pasamos a “Cuatro”, la comida era distinta. Ramón Arditi tenía un sobrepeso considerable cuando lo vi al principio y cuando terminó el proceso había perdido 30 kilos. Creo que también ponían algún tipo de sedante en el mate cocido porque las siestas y las dormidas eran espantosas. Uno dormía 12 o 14 horas.”

Según Piccini, los habían secuestrados para ejercer presión sobre Thelma Jara de Cabeza, tía de su esposa Norma Cozzi, para obligarla a hacer una entrevista para la revista “Para ti” en la que declaraba que no está secuestrada.

Piccini y Cozzi y los otros secuestrados fueron trasladados a la isla “del silencio” en el Tigre hasta que se terminó la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En la isla del Tigre, los detenidos eran sometidos a condiciones terribles de hacinamiento y a la locura de los guardias y los oficiales.

Luego de varios meses, en el marco del supuesto programa de recuperación, empiezan a dejarlos comunicarse con su familia. Piccini explica: “Mis padres vivían en Mar del Plata. Para que no se enterasen que yo había sido secuestrado, me hacían hablar por teléfono una vez por semana y hablar con mi madre para tranquilizarla. Después teníamos salidas alternadas entre Cozzi y yo a la casa de mi suegra donde estaba mi hija. Siempre tenía que quedarse una persona en detención. Uno sabía que si se escapaba el resto en prisión iban a sufrir penas. Huno casos en que nos enteramos que se fugaron. Recuerdo que un preso en la frontera con Paraguay se escapó. No en la época de nosotros, sino anterior. Al grupo en capucha de ese momento se lo mato.”

A continuación declaró Norma Cozzi quien corroboró los dichos de su marido y aportó al debate dos elementos que conservó desde la época de su cautiverio en “Capucha”. La testigo mostró al tribunal una muñeca de trapo que hizo Elsa Martinez “la Gallega” cuando estaba detenida en la ESMA, a cargo del “pañol” (lugar donde ponían las cosas que robaban de las casas de los secuestrados). Esa muñeca de trapo, la testigo se la llevo a su hija de un año cuando los permitían salir a visitar a su familia. Elsa Martinez había hecho dos muñecas más que fueron las que presentaron Laura Villaflor y María Celeste Hazan en su testimonio de abril de 2010. Cozzi también presentó una carta manuscrita donde figura un “versito” escrito por los secuestrados de Capucha para el aniversario de casamiento de Héctor Piccini y Cozzi, el 17 de octubre. Está firmada por los “15 encapuchados”. Hubo un momento de silencio muy grande en la audiencia cuando exhibieron la carta de los “15 encapuchados”. La testigo permitió que otros laleyeran cuando advirtió que ella no podía hacerlo.

Los testigos Piccini y Cozzi declararon sobre los documentos que Victor Basterra sacaba a escondidas de la ESMA, y que permitieron reconstruir el funcionamiento del centro de detención. Piccini declaró que él guardaba estos documentos en su locket del trabajo, cuando Basterra lograba dárselos. En democracia, Victor Basterra llevó estos documentos a la CONADEP.

Tanto Piccini como Cozzi reconocieron fotos de sus compañeros de cautiverio, sacadas del legajo de Victor Basterra.

La testigo Adriana Bello fue secuestrada en la ESMA cuando tenía 20 años. Fue secuestrada junto con Lázaro Gladstein de 22 años. La testigo relató su secuestro, las torturas que padeció y las que escuchó. Fue encargada del “pañol” antes de pasar a “la Pecera” y ser llevada a trabajar al Ministerio de Bienestar. Adriana Bello también evocó a varios de sus compañeros de cautiverio.

“El túnel del tiempo en que uno se tiene que meter. Durante algunos años en dictadura llevaba el tabique en el fondo de mi cartera. Trataba de olvidar, de repararme para poder reconstruirme. Era muy difícil porque todavía hoy uno tiene en la cabeza sonido a grilletes, voces de Capucha. Lo que me pasaba es que no podía contar lo que me había pasado. No tanto por mi propio temor pero porque atemorizaba al que escuchaba. Me tomó un buen tiempo entender que era una sobreviviente. Que todos éramos sobrevivientes de una dictadura genocida que había sembrado el terror. Después, todos entendimos los objetivos de este genocidio. Como se cerraban las fábricas, salud, educación, el hambre de nuestro pueblo y el futuro hipotecado. Fue muy brutal porque nos llevo tiempo recomponernos y encontrarnos con lo que habíamos sido con la culpa además de estar vivos y sin saber a quién preguntar por qué estábamos vivos. En estos 30 años de impunidad fuimos recomponiendo lazos y pudimos ir armando, transformando nuestro relato en acusación, en búsqueda de justicia. La única forma de cambiar el pasado ahora es haciendo justicia. Así que mi pedido es que se haga justicia señores jueces, nada más.” Concluyó la testigo.

Las audiencias siguen el 30 de julio a las 10hs, con el testimonio de Lisandro Cubas y Rosario Quiroga.

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