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9 de septiembre de 2010

Un servicio para la verdad historica

El jueves 9 de septiembre inauguró la audiencia Adriana Marcus, que declaró sobre su secuestro, su cautiverio dentro y fuera de la ESMA y el denominado proceso de recuperación.

Adriana fue secuestrada a los 22 años, cuando estaba terminando la carrera de medicina. En la ESMA fue torturada y obligada a trabajar para sus secuestradores. En el medio de “ese infierno” – se refiere al titulo del libro al cual participó la testigo junto con otras sobreviviente de la ESMA – la testigo relató la presencia de mujeres embarazadas. También explicó el rol de la embajada alemana durante la dictadura. Gracias a su doble ciudadanía alemana y argentina, los padres de Adriana habían recurrido a la embajada alemana para pedirles ayuda luego del secuestro de su hija. Sin embargo, la embajada no resultó de una gran ayuda, ya que contaba con infiltrados de inteligencia del ejército. Hoy, la testigo resaltó positivamente la presencia de miembros de la embajada alemana escuchando su declaración. El azar de las cosas hizo que la testigo tenga que ir a declarar en Alemaña, en la ciudad de Nuremberg, sobre su cautiverio en la ESMA.

En cuanto a las salidas obligatorias con los represores, declaró “estábamos presos si bien no teníamos capucha y esposas. Estábamos en sus manos. ” Adriana también explicó que fue obligada a acompañar a sus secuestradores a Mejíco durante varios días. Nunca entendió el sentido de esta visita. Tampoco entendió porque la obligaron a tomar un cafecito en el aeropuerto de Tierra del Fuego. Cuando la testigo anunció que se iba a casar, tuvo que ir a presentar su futuro marido al imputado Cavallo.

Para concluir su declaración, la testigo explicó “Quisiera honrar a los familiares de los que se habla poco. El efecto de cada uno de los secuestros no afecto solo a estas personas sino a toda su familia, de manera que cabe acá honrar a todos los familiares. Quería honrar a mis familiares en particular y todos los familiares en general. Y recordar que estos juicios no son gratuitos para los que estamos acá. Y que sería deseable que la institución judicial lo tome como tarea delicada. Porque brindamos servicio para la verdad histórica”.

A continuación Celina Rodríguez declaró sobre su secuestro en la ESMA, en particular cuando los secuestradores hicieron referencia al secuestro de Enrique Ardeti ocurrido unos días antes. La testigo contó que había trabajado mucho con la Conadep y declaró: “A mi siempre me pareció tan poco significativo lo que me había pasado a mi. Me pareció que lo mío era una pavada. A veces cuando me preguntan digo a mi no me torturaron. Tomé consciencia recién en el 2000 que yo tenía que declarar.”

Por último, Ricardo Hazan declaró sobre la desaparición de su hermano José. Él tenía 20 años cuando secuestraron a su hermano y tuvo que hacerse cargo de la crianza de su sobrina, cuyos dos padres José y Josefina Villaflor permanecen desaparecidos.

Ese mismo día el tribunal dio a conocer su decisión de impedir el acceso a la sala a todos los que asistieron a la audiencia anterior hasta el inicio de los alegatos, por haber aplaudido fuertemente después de la declaración del testigo Loza.

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