- ¿Por qué y para qué construir esta base de datos?
- ¿Qué tipo de información recopilamos?
- ¿Qué no documentamos?
- ¿De dónde provienen los datos?
- ¿Es exhaustiva la recopilación de información en la base de datos?
- ¿Cómo se actualiza la información?
- ¿Cómo se construyen las variables y las subvariables?
1. ¿Por qué y para qué construir esta base de datos?
En los últimos años, el crecimiento de la ultraderecha a nivel internacional se volvió un fenómeno preocupante. Dicho crecimiento es perceptible a escala global, tanto en términos del incremento de figuras neofascistas ocupando puestos de gobierno (a nivel del Poder Ejecutivo hoy en Argentina, Estados Unidos, Hungría, Italia y en cargos legislativos y municipales en Brasil, Alemania, España y muchos otros) como en relación a procesos sociales y políticos de degradación de la democracia. A partir de un estudio meditado sobre los encuentros globales que la ultraderecha viene realizando en la última década -eventos como CPAC, Cumbres Transatlánticas, Patriots Network, Foro de Madrid, entre otros- una primera hipótesis de trabajo que buscamos poner a prueba es que la ultraderecha tiene un manual común. Una serie de puntos de agenda cuya aplicación se vuelve parte del proceso de instalarse en el poder. Aún registrándose modulaciones peculiares a escala de los distintos países, se observa como una constante: ataques a la libertad de expresión, posturas conservadoras en relación a derechos sexuales y reproductivos, estigmatización de movimientos feministas / LGTBIQ+ y discriminación de base racista y xenófoba. Con menos fuerza retórica, pero igualmente perceptible en estos gobiernos es el avance sobre derechos laborales.
Como organización de derechos humanos, nos preocupa que la democracia se vuelva un significante vacío y que los gobiernos autoritarios vuelvan nuestras agendas por el bien común blanco de sus ataques. Desde esta perspectiva de derechos, consideramos que es preciso monitorear este crecimiento, crear alertas y difundir resultados entre actores políticos en lucha contra el autoritarismo. Buscamos analizar, entender y comunicar:
- Cómo se despliegan sus políticas en los distintos países
- Cuáles son los principales ejes de acción y cómo se llevan a cabo
- Cuáles se manifiestan las experiencias de resistencia y de respuesta contrahegemónica.
Un registro de estas características nos permite medir el impacto del autoritarismo en distintos países. Esto constituye una herramienta para la actualización del diagnóstico, para el aprendizaje en relación a la eficacia de sus tácticas y estrategias y sobre las formas que adopta la resistencia y la resiliencia democrática. Lejos de constituir un instrumento de alarma que contribuya a la desesperanza, este observatorio busca generar conciencia y distinguir modos de acción antidemocrática y prácticas que contrarrestan su influencia. Proponemos que los datos que compilemos se vuelvan insumos para la elaboración colectiva de análisis. Así, la apertura de instancias de reflexión política entre diversos actores donde conversar sobre estos aprendizajes es un componente clave de la estrategia que este Observatorio propone.
2. ¿Qué tipo de información recopilamos?
El Mapa Internacional de Derechos Amenazados (MIDA) se construye como una base de datos que recopila información sobre medidas de gobierno que por su cualidad antidemocrática, por vulnerar u obstruir el pleno goce de los derechos humanos o por promover o tolerar ataques violentos contra grupos señalados como opositores políticos, son entendidas aquí como parte del despliegue internacional de la ultraderecha en el poder.
A su vez, documenta manifestaciones colectivas de protesta, oposición y repudio a tales medidas, con la intención de darle entidad y valor a las diversas formas de resistencia popular. En esta primera fase del proyecto, MIDA inicia su análisis a partir de junio de 2024, toma como primer corte junio de 2025 y pone el foco en Argentina, Brasil, Alemania, Estados Unidos y España.
La elección de estos países habilita la observación de realidades en donde la ultraderecha ocupa distintas posiciones: países con un poder ejecutivo en manos de figuras de la ultraderecha (Argentina, Estados Unidos), países que tuvieron gobiernos de ultraderecha y en los que actualmente esas fuerzas políticas disputan poderes municipales, estaduales o el legislativo nacional (Brasil), países que a través de gobiernos de coalición y con medidas del tipo “cordón sanitario” intentan frenar el avance de la ultraderecha (España, Alemania). Exponentes de las ultraderechas de estos países se han dado cita en encuentros internacionales -CPAC, Foro Panamericano de Jóvenes Políticos, Cumbre Transatlántica, Foro Madrid, Foro Buenos Aires, entre otros- en los que se promueve una agenda común y se socializan herramientas, contactos y financiamiento. En los distintos casos nacionales analizados, se habilita una reflexión por las conexiones fluidas entre “viejas” y “nuevas” derechas.
3. ¿Qué no documentamos?
Reconociendo la existencia de observatorios y monitoreos de ataques violentos que tienen lugar al interior de la propia sociedad civil, de base racista, negacionista, misógina, antifeminista o lgbtiq-fóbica en Estados Unidos, Brasil, Alemania y Argentina, entre otros, MIDA busca ocuparse específicamente de las acciones de gobierno. Ejemplos de dichas acciones que monitoreamos: promulgación de leyes o decretos, derogación de legislación de corte progresista, cierre de programas de políticas públicas que garanticen acceso a derechos, votaciones regresivas en espacios multilaterales, órdenes de represión de la protesta social y discursos antidemocráticos de funcionarios de gobierno en la esfera pública, incluyendo intervenciones en redes sociales.
Al concentrar su atención en las agendas políticas gubernamentales, se propone funcionar como un complemento de aquellos monitoreos centrados en documentar la capilaridad de la violencia, a fin de plantear correlaciones posibles entre las acciones estatales y las reverberaciones sociales que las mismas generan. Este Mapa tampoco pretende construir una unidad de medida democrática a partir de la cual asignar valores diferenciales a cada país, como proponen a partir de distintas metodologías monitores como Civicus o Latinobarómetro. Así, la puesta en relación de los distintos casos nacionales analizados más que descubrir denominadores comunes o establecer eslabones de una cadena de progresión pretende iluminar panoramas regionales, conexiones transnacionales y abrir preguntas sobre los niveles de eficacia en la implantación de estas agendas ultras. Tales niveles buscan vincularse con la propia dinámica nacional de las estrategias de resistencia, amortiguación o contraataque.
4. ¿De dónde provienen los datos?
MIDA plantea un uso creativo y dinámico de herramientas de inteligencia artificial que permiten hacer un primer gran mapeo mes a mes de las principales medidas, regresiones y manifestaciones de resistencia en cada uno de los países monitoreados. Trabajamos con claude.ai y a través de ensayos de construcción de prompts cada vez más específicos -en términos temáticos, de recorte geográfico y de periodización-, llegamos a un conjunto de enlaces que sirven de evidencia de dichos eventos. Sobre la base de esa primera exploración, procedemos a indagar en medios de comunicación, boletines oficiales e informes elaborados por organizaciones de la sociedad civil de cada país. Al día de hoy, nos encontramos también en una fase de construcción de una herramienta de web scrapping que nos permita hacer un barrido automatizado de información en distintas páginas de medios de comunicación.
5. ¿Es exhaustiva la recopilación de información en la base de datos?
Los datos serán ilustrativos, pero no exhaustivos. La publicidad de los hechos que MIDA busca informar está sujeta a diversas circunstancias que se relacionan con la producción periodística, el contexto político del país y la gravedad de la noticia en cuestión. Es posible que exista un sub-registro de los eventos, sin embargo, el análisis propuesto no estará centrado en la cantidad de hechos/noticias sino en la valoración de las diversas formas que adopta el avance del autoritarismo y las resistencias que despierta.
6. ¿Cómo se actualiza la información?
Apostamos a generar cortes cuatrimestrales de actualización de datos. A partir de ello propondremos análisis preliminares como equipo e invitaremos a periodistas, académicxs y activistas de distintos países a compartir impresiones y reflexiones a partir del barrido de información recopilado. Los ejes sobre los cuales trabajaremos para analizar el fenómeno serán: :
- libertad de expresión/derecho a la protesta
- libertad sexual/derechos sexuales y reproductivos
- racismo/xenofobia
- derechos laborales
Los datos que compilamos se organizan en entradas por fecha, país, ejes escogidos y tipos de cambio. Cada tipo de cambio recibe un lugar en una escala valorativa que nos permite luego construir gráficos dinámicos para observar modulaciones año a año. Monitoreamos en relación a cada uno de los ejes: avances, retrocesos, amenazas, defensas y resistencias.
Entendemos por avance el reconocimiento y la garantía efectiva de nuevos derechos.
Los retrocesos son aquellas medidas de gobierno que afectan regresivamente los derechos de toda la población o de un grupo extendido segmentado por sus características específicas (migrantes, minoría religiosa, sexual, trabajadorxs asalariadxs, periodistas, etc). Estas acciones dificultan o impiden el ejercicio de los derechos.
Dentro de la categoría amenazas encontramos tanto discursos públicos de altos funcionarios/as que expresen ataques a los derechos aquí analizados como votaciones negativas en organismos multilaterales que le quitan entidad o atacan expresamente los derechos que observamos. No modifican de manera inmediata el marco normativo o el acceso al derecho.
Dentro del amplio abanico de resistencias posibles, MIDA toma en consideración marchas y manifestaciones públicas masivas que se realicen como respuesta a un ataque contra los derechos monitoreados. También se registran aquellas medidas cautelares y amparos judiciales que desde la sociedad civil logren poner freno a las medidas que implican retrocesos.
Entendemos por defensas aquellas acciones, decisiones o posicionamientos institucionales y ante organismos multilaterales orientados a sostener, proteger o fortalecer derechos ya reconocidos.
A los efectos de dimensionar los niveles de impacto de las distintas medidas analizadas, en el informe cuatrimestral que elaboramos cada evento recibe una valoración que nos permiten confeccionar gráficos dinámicos por grupo de derechos:
- Retroceso: -2
- Amenaza: -1
- Defensa: 1
- Resistencia: 2
- Avance: 2
Las fuentes para la elaboración de cada diagnóstico estarán anexadas en cada publicación. El objetivo del diagnóstico es establecer un estado de situación sobre cada variable que refleje:
- Un diagnóstico general sobre el estado de situación actual
- Una enumeración de los cambios más importantes en el último año que permita dimensionar avances, retrocesos y resistencias, con una mirada general y también enfocando en cada grupo de derechos analizados.
En cada informe encontrarás una puesta en contexto general de cada país, el desglose por conjunto de derechos analizados y los gráficos de líneas respectivos que permiten identificar avances y retrocesos. Elaboramos un indicador que representa la suma de tipos de cambio y que asigna una valoración total al país en sus propios términos. A ese número le corresponde un lugar dentro de un mapa de calor, visible en la portada de nuestro sitio web pero también al ingresar en cada informe. A diferencia de otros observatorios, la comparativa que proponemos no busca estrictamente poner en relación a los distintos países entre sí; más bien el espectro que va del rojo al verde se configura para cada una de las unidades nacionales analizadas en función del punto más alto y más bajo de avances y retrocesos observable en el gráfico de líneas para el período estudiado.
La elaboración de los informes incluye la lectura atenta de reflexiones de investigadorxs y analistas políticxs de cada país y conversaciones con colegas que conocen el territorio. Hacemos uso también de intercambios con herramientas de inteligencia artificial para desarrollar hipótesis posibles para entender correlaciones entre avances y retrocesos en las variables y detectar efectos de coyunturas regionales e internacionales en esas modulaciones.
7. ¿Cómo se construyen las variables y las subvariables?
Cada variable corresponde a un conjunto de derechos. Son variables: Libertad de Expresión, Derechos Sexuales y Reproductivos, Derechos Laborales y, bajo la variable Racismo y Xenofobia, englobamos aquellos derechos de pueblos originarios, personas migrantes, minorías étnicas o religiosas. La atención en estos conjuntos toma como referencia lo señalado por diversos estudios sobre las agendas actuales de las ultraderechas, así como también las reflexiones existentes sobre la degradación del carácter sustantivo de los valores democráticos (ver apartado final con bibliografía de referencia. Las subvariables apuntan a hacer foco en un derecho o dimensión particular de cada variable. Recuperamos las definiciones consensuadas en tratados internacionales sobre derechos humanos para cada una de estas variables y subvariables. . En el registro de cada evento, cada variable y su respectiva subvariable se relaciona con un tipo de cambio (avance, retroceso, defensa, resistencia), por lo cual ni variable ni subvariable tienen en sí mismas carga valorativa sino en función de dicha relación con un tipo de cambio.
Variable Libertad de expresión:
Comprende derechos democráticos fundamentales cuyo alcance sintetiza el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: libertad de opinión y de expresión; de opinión; el derecho de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Subvariables:
Libertad de prensa: Da cuenta del derecho a la libre labor de periodistas y trabajadorxs de prensa; de la circulación de información chequeada y veraz; del acceso a la misma por parte de la sociedad civil.
Derecho a la protesta social: refiere al ejercicio democrático a expresar el disenso a través de movilizaciones y manifestaciones de distinto tipo. Si bien esta subvariable está directamente relacionada con la variable Libertad de Expresión, apelaremos a ella para dar cuenta de toda movilización que se produzca en defensa de derechos atacados englobados en otras variables aquí monitoreadas.
Derecho de asociación y reunión: En línea con el artículo 20 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, refiere específicamente al ejercicio del derecho de construir y sostener espacios colectivos de asociación tales como partidos, sindicatos, organizaciones de la sociedad civil.
Variable Libertad sexual / derechos sexuales y reproductivos:
Comprende derechos humanos fundamentales e inalienables que permiten a todas las personas decidir de forma libre, informada y segura sobre su cuerpo, sexualidad y reproducción, sin discriminación, coerción ni violencia. Garantizan el acceso a la salud, educación sexual, planificación familiar, y el placer, reconociendo la autonomía sobre la propia vida reproductiva y sexual.
Subvariables:
Acceso a anticoncepción y aborto: refiere a la existencia de legislación o normativa que habilite el acceso a dichos derechos sexuales y reproductivos.
Derechos LGTBIQ+: comprenden el respeto por la igualdad, dignidad y protección contra la violencia, discriminación y estigma por orientación sexual o identidad de género. Incluyen el derecho a la no discriminación, el matrimonio igualitario, la libre expresión de género y la salud.
Protección contra la violencia de género: derecho fundamental a una vida libre de agresiones, protección integral (física, psicológica, social), posibilidad de asistencia jurídica gratuita inmediata y de ayudas económicas. Incluyen el acceso a refugios, atención sanitaria especializada, derechos laborales (movilidad, reordenación del tiempo, extinción de contrato) y el derecho a la información y la no confrontación con el agresor.
Derecho al cuidado: en la intersección entre este conjunto de derechos y aquellos alcanzados en Derechos Laborales, encontramos el derecho al cuidado. Recuperando una definición de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 2025, derecho autónomo al cuidado comprende el derecho de toda persona a contar con el tiempo, espacios y recursos necesarios para brindar, recibir o procurarse condiciones que aseguren el bienestar integral suyo o de otros y les permitan desarrollar libremente sus proyectos de vida, de acuerdo con sus capacidades y etapa vital. Se trata de un derecho que encuentra su fundamento y alcances en el principio de corresponsabilidad social y familiar, en el principio de solidaridad, y en el principio de igualdad y no discriminación. En materia de acciones estatales que garantizan este derecho, observamos políticas públicas orientadas a reorganizar social y económicamente el trabajo de atención a personas dependientes, reconociendo el cuidado como un derecho humano autónomo e integral. Buscan la corresponsabilidad entre Estado, mercado, familias y comunidad, priorizando la igualdad de género, la dignidad de cuidadorxs y el bienestar de niñxs, ancianxs y personas con discapacidad.
Variable Derecho a una vida social libre de racismo y xenofobia:
Comprende el ejercicio pleno de los derechos de las personas migrantes, de los pueblos originarios o comunidades indígenas y la defensa de la pluralidad religiosa y la diversidad étnica
Subvariable:
Derechos de personas migrantes: se trata de aquellos derechos ligados a la dignidad, integridad y seguridad de toda persona, independientemente de su estatus migratorio. Incluyen el derecho a la no discriminación, vida, salud, trabajo, al debido proceso, y a no ser sometidos a tortura o detención arbitraria. Se basan en el respeto a la dignidad humana y el derecho a circular libremente.
Derechos de pueblos originarios o comunidades indígenas: comprende la protección tanto de libertades individuales como de derechos colectivos, enfocándose en la libre determinación, tierras, cultura e identidad. Se basan en la igualdad, no discriminación y el consentimiento previo, libre e informado ante medidas que les afecten, tal como fue recogido en tratados internacionales como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas.
Derecho a la libertad religiosa: derecho humano fundamental recogido en el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que garantiza a toda persona la libertad de pensamiento, conciencia y religión. Incluye la facultad de profesar, cambiar, manifestar y practicar creencias libremente, ya sea en público o privado.
Variable Derechos laborales:
Considerados derechos humanos fundamentales, protegen la dignidad, libertad e igualdad de las personas en el ámbito de trabajo, regulando relaciones de subordinación para evitar la explotación. Estos derechos, reconocidos internacionalmente por la OIT y la ONU, abarcan condiciones justas, salario digno, no discriminación, libertad sindical y negociación colectiva, esenciales para la realización personal y social.
Subvariable:
Derecho a condiciones justas de trabajo: comprende garantías tales como el derecho a un contrato de trabajo, a un salario digno, a la no discriminación y a la seguridad social asociada al empleo.
Derecho a la organización sindical: refiere a la libertad de lxs trabajadorxs a ser representadxs y a organizarse en un sindicato.
Derecho a huelga: derecho de lxs trabajadorxs a suspender, en forma conjunta, las tareas laborales, por un tiempo determinado, con el fin de obtener mejores condiciones de trabajo o gremiales.Derechos previsionales: comprende las normas de seguridad social que protegen a las personas en su vejez, invalidez, maternidad, entre otras, garantizando ingresos mediante pensiones o prestaciones, generalmente financiadas por cotizaciones obligatorias. Estos derechos buscan proteger la dignidad humana y el bienestar económico de lxs trabajadorxs y sus familias, permitiendo el acceso a pensiones contributivas (financiadas por el trabajador) o no contributivas (asistencia estatal).